martes, 27 de noviembre de 2012
“Con el juicio de la ESMA se cumplieron las expectativas e incluso se superaron”
lunes, 12 de abril de 2010
Imputados niegan tener responsabilidad
El ex marino Alberto González y el ex policía extraditado de España Carlos Fotea, negaron los cargos correspondientes a los delitos cometidos en ESMA, el jueves pasado frente al TOF 5. Por su parte Julio Coronel, mayor del ejército, opinó que no existen motivos para encontrarse frente al tribunal.
En sus declaraciones, Coronel afirmó que "fue una guerra con un enemigo claro" y revindicó el Golpe de Estado.
Un tiempo antes, se dio lectura de las declaraciones del ex capitan Antonio Pernías, quien se había negado a testificar oralmente. Entre sus palabras, se pudo escuchar que quienes estaban en la Armada tenían conocimiento de las operaciones realizadas durante la época del proceso.
En este tribunal están siendo juzgados Alfredo Astiz y Jorge "El Tigre" Acosta por los delitos de lesa humanidad cometidos en aquella época, entre ellos, los ocasionados a las monjas francesas y al periodista y escritos Rodolfo Walsh.
sábado, 20 de marzo de 2010
Se negó a declarar Antonio Pernías en el juicio por la causa ESMA
El ex marino Antonio Pernías se negó a declarar este viernes, luego de que el Tribunal Oral Federal Nº 5 de la Capital Federal le ofreciera la posibilidad de declarar, en el juicio oral por crímenes de lesa humanidad cometidos en la ESMA, por el que también están siendo juzgados, entre otros, los ex marinos Alfredo Astiz y Jorge “El Tigre” Acosta.
Cabe recordar que en el debate, encabezado por los jueces Daniel Obligado, Oscar Hergott y Ricardo Farías, se investigan, entre otros delitos, las desapariciones de las monjas francesas Leónie Duquet y Alice Domon y del periodista Rodolfo Walsh.
Quien sí declaró en la jornada de este viernes, aunque se negó a responder preguntas, fue Raúl Scheller, quien señaló que ellos participaron de una "guerra" y que hubo "captura de terroristas".
Los imputados en este tramo de la megacausa son: Jorge Eduardo Acosta, Alfredo Ignacio Astiz, Juan Antonio Azic, Carlos Capdevilla, Ricardo Miguel Cavallo, Julio César Coronel, Adolfo Donda, Juan Carlos Fotea, Manuel García Tallada, Pablo García Velazco, Alberto González, Oscar Montes, Antonio Pernías, Jorge Radice, Juan Carlos Rolón, Raúl Scheller y Ernesto Weber.
En la jornada de este jueves, el ex capitán Jorge Acosta “El Tigre" Acosta presentó su declaración y aseguró que en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) hubo personas detenidas.
En tanto, un día antes, el ex marino Alfredo Astiz también presentó su exposición ante los jueces, en este caso remitiéndose a un escrito.
viernes, 19 de febrero de 2010
Se reanuda el juicio oral por crímenes cometidos en la ESMA
(Fuente: CIJ)
El TOF 5 de
El Tribunal Oral Federal Nº5 reiniciará este viernes, a partir de las 10, el juicio oral por crímenes de lesa humanidad cometidos en
Durante la audiencia, el tribunal -integrado por los jueces Daniel Obligado, Oscar Hergott y Ricardo Farías- continuará con la lectura del requerimiento de elevación a juicio del Ministerio Público Fiscal. Según prevé el tribunal, la lectura se desarrollará durante al menos otras cuatro audiencias.
En la causa se investigan, entre otros delitos, las desapariciones de las monjas francesas Leónie Duquet y Alice Domon y del periodista Rodolfo Walsh.
Mientras que los imputados son: Jorge Eduardo Acosta, Alfredo Ignacio Astiz, Juan Antonio Azic, Carlos Capdevilla, Ricardo Miguel Cavallo, Julio César Coronel, Adolfo Donda, Juan Carlos Fotea, Manuel García Tallada, Pablo García Velazco, Alberto González, Oscar Montes, Antonio Pernías, Jorge Radice, Juan Carlos Rolón, Raúl Scheller y Ernesto Weber.
viernes, 12 de febrero de 2010
La carta de Walsh
lunes, 1 de febrero de 2010
Sigue la lectura de los cargos contra los represores de la ESMA
viernes, 29 de enero de 2010
Se reanudó el juicio con fuerte presencia de familiares y ex camaradas de los acusados
Ese sector del público fue ubicado en el primer piso del auditorio de los tribunales federales de Retiro, en tanto familiares de las víctimas, incluidas algunas Madres de Plaza de Mayo, fueron ubicadas en la planta baja. En el banquillo de los acusados se encuentran 16 de los imputados: Jorge Eduardo Acosta, Alfredo Ignacio Astiz, Juan Antonio Azic, Carlos Capdevilla, Ricardo Miguel Cavallo, Julio César Coronel, Adolfo Donda, Juan Carlos Fotea, Manuel García Tallada, Pablo García Velazco, Alberto González, Antonio Pernías, Jorge Radice, Juan Carlos Rolón, Raúl Scheller y Ernesto Weber. La única excepción es el vicealmirante Oscar Montes, que llegó a ser canciller de la dictadura durante el Mundial 78 y hoy es un octogenario que en la apertura del juicio fue llevado en silla de ruedas. La audiencia estuvo nuevamente dedicada a la lectura de las acusaciones por 85 de los miles de delitos cometidos en ese centro ilegal de detención, entre ellos las desapariciones de las monjas francesas Leónie Duquet y Alice Domon y del periodista Rodolfo Walsh. El Tribunal Oral Federal Nº 5, que lleva adelante el debate, está integrado por los jueces Daniel Obligado, Oscar Hergott y Ricardo Farías.
jueves, 17 de diciembre de 2009
El tribunal dio lectura a las acusaciones contra el ex canciller Montes, "el hombre de atrás"
Así, la causa sigue avanzando con el repaso del sinnúmero de elementos probatorios consignados en la fase de instrucción. Hoy, con 17 acusados en la sala, fue el turno del vicealmirante y ex canciller de la dictadura Oscar Montes. Se relataron los crímenes y tropelías perpetrados por Montes al mando del grupo de tareas de la Armada, muchos detallados en la causa contra los ex comandantes.
Hedor, picana, llantos y quejidos, esto se sentía adentro de la ESMA. Uno tras otro, los testimonios recogidos en los primeros ochenta por la Conadep pintaron el infierno que se padecía allí. Traslados de prisioneros de un sótano a otro en baúles de autos sin identificación. Un balde para las necesidades fisiológicas de decenas de detenidos-desaparecidos. Dos vasos de mate cocido y dos pedazos de pan duro era la dieta diaria. Se narró el tormento de un preso engrillado y encapuchado al que además le adosaron una bala de cañón de 25 kilos como castigo por “no dar información”.
Inmutables, los acusados escuchan la lectura del secretario del TOF Nº 5 como si no se estuviera hablando de ellos. Uno le susurra al oído al que tiene al lado, otro se acomoda una pulserita roja, Astiz hojea El Proceso, de Franz Kafka, el libro que lleva consigo cuando no lleva Volver a matar, del filo-nazi y ex SIDE Juan Bautista “Tata” Yofre, mientras su hermana, en la bandeja superior, junto a los familiares de los represores, muestra en la falda la Breve historia de los argentinos de Félix Luna.
La lectura de los casos que involucran al canciller de la dictadura entre 1977 y 1978 continuó con el horror sufrido por Santiago Lennie, su mujer Nilva Berta Zucarino y la hija de ambos, Sandra, de 17 años, secuestrados de su casa en City Bell el 16 de enero de 1977 y conducidos a la ESMA donde se los torturó para obligarlos a proporcionar información. A Santiago y Nilva, incluso, los hicieron presenciar los tormentos contra Sandra, picaneada, desnuda, su padre gritando que por favor lo torturaran a él y su madre implorando que no le sacaran la capucha, que no podía ver semejante escena.
Como el caso de los Lennie, liberados bajo vigilancia el 9 de febrero de 1977, luego de perder todos sus bienes a manos de los represores –casa, vajilla, electrodomésticos, el Dodge Polara de la familia en el cual fueron trasladados a la ESMA–, la lectura siguió con otros legajos repletos de testimonios en contra de Montes y del resto de los miembros de la patota de la Marina.
Ya en el tramo referido a la calificación legal de los crímenes atribuidos a los imputados, se citó el caso de Adolf Eichmann, “el hombre de atrás”, es decir quien tiene el dominio del hecho sin ser su ejecutor. El ex vicealmirante Montes, a simple vista un anciano debilitado que llega a la sala en silla de ruedas (según su hija María Alejandra Montes "padece artrosis avanzada"), fue también ese hombre de atrás.
lunes, 14 de diciembre de 2009
La mujer de un represor reveló la persecución fotográfica contra testigos y sobrevivientes
“Un grupo de abogados van a los juicios, identifican a los testigos con fotos y toman apuntes de sus testimonios”, dijo Ana Barreiro, esposa del ex mayor del Ejército Ernesto Barreiro.
En la sala del TOF Nº 5, donde presenció la primera audiencia del juicio ESMA junto con familiares y allegados de otros represores, la mujer sentenció: “La traición a la patria se paga con la muerte”.
Esposas, hermanas –la de Alfredo Astiz, por ejemplo– e hijas, saludaron cuando los imputados ingresaron a la sala y sus comentarios giraron sobre las vestimentas y la actitud de los imputados.
“Siento orgullo de un padre como él”, manifestó María Alejandra Montes Howard, hija del contralmirante Oscar Antonio Montes. Comenzada la audiencia, Astiz sonreía. “Alfredo está ‘re informal’ –dijo Cecilia Pando–. Le importa un carajo”. “¿Esos son los querellantes? ¿No son unos payasos?”, preguntó en voz alta.
Concluida la jornada y antes de retirarse de la sala, Astiz mostró en alto el libro Volver a matar de Juan Bautista Yofre a los familiares de las víctimas, el libro de cabecera del actual ministro de Educación porteño, Abel Posse, el mismo libro que un par de horas antes aconsejaba leer la mujer de Barreiro.
viernes, 11 de diciembre de 2009
Día histórico: arrancó el juicio oral por las desapariciones y torturas en la ESMA
“Nunca imaginamos este momento”, dijo desde el escenario la sobreviviente de la ESMA Graciela “Vicky” Daleo, “y llegamos acá porque nunca abandonamos la lucha”, agregó.
El legislador porteño Julio Piumato, líder de los trabajadores judiciales, destacó la labor del juez de instrucción de la causa, Daniel Rafecas, criticó el retraso para llegar a las instancias orales y subrayó que “falta todavía juzgar a los responsables civiles de la dictadura como el ex ministro de Economía Martínez de Hoz”.
Adentro de los tribunales, en tanto, continuaba la acusación contra Donda Tigel, entregador de la nieta restituida Victoria Donda Pérez, hoy detenido en la comodidad de la base naval de Río Santiago.
Nacido en Diamante, provincia de Entre Ríos, Donda Tigel fue posiblemente el autor material del asesinato de su propio hermano –y padre de Victoria–; fue un miembro de alto rango del “GT33”, tal el nombre del grupo de tareas de la ESMA; secuestrador y torturador del sobreviviente Víctor Basterra, y uno de los represores que intervino en el intento de secuestro en México de Jaime Dri, historia llevada al non-fiction por el periodista Miguel Bonasso en su libro Recuerdos de la muerte.
La lectura de los requerimientos de elevación a juicio, que continuará la próxima semana, abundó en detalles sobre el funcionamiento de la ESMA, la descripción de cada uno de sus espacios y quiénes los utilizaban.
La “huevera” era la pieza donde por la noche se interrogaba y se picaneaba a los detenidos. La “capucha”, justo antes del techo, hacía las veces de celda, extremo calor en verano, frío insoportable en invierno.
La “avenida de la felicidad” –el pasillo en el que las 24 horas había luz de fluorescentes– era el sitio donde los prisioneros aguardaban para ser sometidos a tormentos inimaginables: “submarino”, violación, quemaduras con cigarrillos en los genitales, fracturas, y todo esto “supervisado” por médicos de la Armada que indicaban a los verdugos con qué intensidad podían seguir torturando. En el pasillo estaba el tocadiscos que se activaba al máximo volumen en situaciones de tortura.
Al inicio de la audiencia de hoy, los acusados presentes se mostraron displicentes, aunque la buena cara se les borró durante los 15 minutos en que el tribunal –en cumplimiento de lo resuelto por la Corte Suprema de Justicia en lo que se refiere a la difusión de los juicios– permitió a la prensa nacional y extranjera tomar imágenes de ellos.
Alfredo Astiz fue quien acaparó más flashes y todo el tiempo trató de que se viera la tapa de un libro que llevó consigo: Volver a matar, cuyo autor es el siniestro ex jefe de la SIDE en el gobierno menemista Juan Bautista “Tata” Yofre.
Por “problemas de salud” no asistieron a la audiencia otros tres acusados: los marinos Néstor Omar “Norberto” Savio y Alberto Eduardo “Gato” González, más el penitenciario Carlos Orlando “Fragote” Generoso. El TOF 5 dispuso con “carácter urgente” que una misión del Cuerpo Médico Forense se traslade al Hospital Naval y revise a González, mientras las querellas pidieron que se les permita designar para esos estudios a peritos médicos de parte, para que no haya posibilidades de que se repita un caso como el del ex prefecto Héctor Febrés, envenenado con una alta dosis de cianuro en su celda de la base de Prefectura Naval Argentina de Tigre cuatro días antes de recibir su condena por más de 300 desapariciones y torturas.
“Este juicio no es un techo”, coincidían afuera, en la entrada de los tribunales, los familiares de desaparecidos, “ahora vamos por más”, repetían. Adentro, en la sala, el secretario del juzgado Mariano Carccioni, seguía con la larga lista de crímenes cometidos por Donda Tigel, quien debió ingresar a la sala esposado junto a los otros 15 represores que comparecieron esta mañana.
Su sobrina Victoria, hoy libre gracias a la búsqueda de Abuelas de Plaza de Mayo, fue una de las participantes del acto que se realizó en la puerta de Comodoro Py, donde además recibió el afecto y el cariño de sus de sus compañeros del Movimiento Libres del Sur y de todos los militantes por los derechos humanos que se dieron cita allí.
